Nos dice Jesús G Maestro en su nuevo vídeo ( https://youtu.be/CDqU-vpilDo ) que: " El bien y el mal son espejismos morales construidos por el poder ". Creo que es muy oportuno o al menos necesario rebatir esto precisamente hoy que es Nochebuena porque la Navidad afirma justamente lo contrario de esa tesis: que el Bien no es un espejismo, sino que ha entrado en la historia. Esta frase «el bien y el mal son espejismos morales construidos por el poder» se inscribe en una línea que define la moral como creación de los fuertes para dominar, es decir, la moral como dispositivo de poder y control social, con lo cual no hay bien ni mal objetivos, solo discursos dominantes. Esta postura no niega solo a Dios, sino algo más profundo; niega la posibilidad misma de la justicia objetiva. Ahí es nada. Claro, llegados a este punto, donde decimos que el bien y el mal son solo construcciones del poder, entonces: ¿es malo que el poder manipule? o ¿es bueno desenmascarar al poder? Fijaos en algo, resulta que si todo es construcción del poder, esa crítica también lo es, es decir, la afirmación se autodestruye, porque pretende ser verdadera mientras niega la verdad moral. Es muy fácil de entender amigos; O el bien existe objetivamente, o no hay base racional para denunciar abusos, injusticias o tiranías. Pero hay más. Antes de cualquier poder político el niño sabe que es injusto ser golpeado sin motivo; el ser humano reconoce espontáneamente que torturar inocentes es malo; o que el sacrificio por otro es reconocido como bueno, incluso por culturas enemigas. Esto demuestra que el bien y el mal no nacen del poder sino que: 🔴 EL PODER LOS RECONOCE, LOS VIOLA O LOS MANIPULA, PERO NO LOS CREA 🔴 Fijaos en el detalle amigos, si el poder los creara el genocidio sería “bueno” cuando lo ordena el poder o la esclavitud sería “buena” mientras fuera legal y sin embargo, sabemos que siempre fueron malas, incluso cuando eran ley. A ver lo que dice Jesús G.Maestro en su vídeo podemos entenderlo, me refiero a que TODO poder necesita justificarse moralmente. Obviamente ningún tirano dice: " Yo gobierno porque soy malo", siempre se suele invocar el bien común, el orden, la paz, la justicia. Precisamente esto demuestra que la moral no nace del poder; el poder depende de la moral para legitimarse. O dicho de otra manera, el poder parasita el lenguaje del bien y del mal porque no puede prescindir de él. A todo ello la respuesta católica (especialmente en Navidad) debe ser clara y sonante: EL BIEN EXISTE Y ÉSTE SE HA HECHO CARNE. En Navidad proclamamos que el bien no es una idea, que la Verdad no es un discurso de poder y que Dios no se impon, sino que nace vulnerable. Leemos eso de "La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron" (Jn 1,5). Si el bien fuera una construcción del poder Cristo habría nacido en un palacio, con ejércitos e imponiendo su moral (cosa que esperaban muchos judíos). Pero no amigos, resulta que el buen Jesús nace pobre, perseguido y sin poder. Esto solo destruye completamente la tesis de que la moral es fruto del poder. Podemos finalmente resumirlo así: Decir que el bien y el mal son construcciones del poder es una afirmación autocontradictoria, porque presupone un bien (la denuncia) y un mal (el abuso). El poder no crea la moral, la necesita para justificarse. Y la Navidad proclama precisamente que el Bien no nace del poder, sino que entra en la historia sin poder alguno.
FELIZ NAVIDAD AMIGOS!

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