"Reca el ventilador es de pringaos". Ea aquí lo que ha hecho que un servidor se anime, "pringadamente" y al amparo del fiel ventilador Taurus de mi cutre-oficina a escribir este post. Dejo aquí a parte el tema del ruido, el mantenimiento y efectos sobre la salud (que no son pocos) y me centro solo en el aspecto más termodinámico del asunto.
Hace calor. Enciendes el aire acondicionado. La habitación, tu coche o lo que sea se enfría rápidamente. Fuera, un poco más de calor sale por ese tubo que asoma en la fachada. Multiplica esa escena por millones de aparatos, en miles de ciudades, funcionando a la vez, y tienes lo que aquí llamaremos un Foco Urbano de Calor (FUC, que no FUCK 😏😅 ), una máquina COLectiva que combate el calor generando más calor. Bien! 🙃👌
No es una metáfora. Es física pura ydura, y está medida. El aire acondicionado no elimina el calor, lo TRASlada. Vamos, como barrer tu casa y echarle la miescre al patio de tu vecino (sé de lo que hablo 🙄😒). Es importante explicar a toda esta KUadrilla del cambio climático, KUadrilla que son los primeros de estar a 24º en su despacho, que un aparato de aire acondicionado no hace desaparecer el calor de una habitación: lo extrae y lo expulsa fuera, junto con el calor EXTRA que genera el propio proceso de compresión. Ese calor "de más" tiene un nombre técnico, calor antropogénico, y varios equipos de investigación lo han medido calle por calle.
En Phoenix (Arizona), una de las ciudades más calurosas de Estados Unidos, un estudio de la Universidad Estatal de Arizona encontró que el calor residual de los aparatos de aire acondicionado eleva la temperatura nocturna en la calle casi 2°C. Parece poco, pero ese grado o dos extra llega justo quintas horas en las que el cuerpo humano más necesita el respiro térmico para recuperarse del calor del día. En Tokio, otro estudio detectó subidas de entre 1 y 2°C en las zonas de oficinas durante los días laborables, generadas únicamente por el calor que expulsan los sistemas de climatización de los edificios. En Berlín, las simulaciones muestran incrementos de hasta 0,6°C solo por los aparatos instalados en las fachadas. En China, en bloques residenciales densos, el efecto llega a 1-1,4°C.
El patrón se repite en todas las ciudades estudiadas: el efecto es pequeño durante el día, pero se dispara por la noche, precisamente cuando la atmósfera está más calmada y ese calor artificial no tiene manera de dispersarse.
El círculo que se muerde la cola 🔃 o el mecanismo completo del FUC, en cuatro pasos muy fáciles de entender : 1. Hace más calor (por el clima, por la propia ciudad, o por ambos) 2. Se enciende más aire acondicionado para compensarlo 3. Ese aire acondicionado expulsa calor a la calle 4) La calle está un poco más caliente que antes → volvemos al paso 2, pero con el termostato un grado más exigente. Y hay un dato que cierra el círculo de forma casi perversa; durante las olas de calor más extremas, el aire acondicionado puede llegar a consumir más de la mitad de toda la electricidad de una ciudad. Es decir, el SIStema se vuelve más dependiente de sí mismo justo cuando más tensionado está.
Sumemos a todo ello el crecimiento futuro que va a producirse en países emergentes y en desarrollo, muchos de ellos con climas más cálidos y menos infraestructura para absorber el impacto. Hoy, de los 3.500 millones de personas que viven en zonas de temperaturas altas, solo un 15% tiene acceso a aire acondicionado. Ese porcentaje va a subir, y con él, el calor que esos mismos aparatos emiten a la calle.
No es solo el aire acondicionado; la ciudad entera es un radiador. El FUC no actúa solo. Se inserta dentro de un fenómeno más amplio que llaman : la isla de calor urbana. El asfalto, el hormigón y los edificios absorben calor durante el día y lo liberan por la noche, mucho más lento que un campo o un bosque. El resultado es que las ciudades grandes pueden llegar a estar hasta 🔴🔴🔴 12°C más calientes 🔴🔴🔴 que su entorno rural. Eso es una locura pero de demagógia no tiene nada, yo lo he medido con un termómetro láser, de los que tengo en el taller y lo he verificado. Barcelona es un buen ejemplo cercano. Un estudio de la Universitat de Barcelona liderado por Javier Martín-Vide encontró que, en más del 90% de las noches analizadas, el centro de la ciudad estaba más caliente que la periferia, con diferencias que en algunas noches han superado los 7,5°C. El punto más caliente de toda la ciudad se localizó en la plaza de la Universitat, justo donde se encuentran el Eixample y la parte alta del Raval: mucho asfalto, mucho tráfico y también mucha densidad de aparatos de aire acondicionado.
Esto no es un argumento contra el aire acondicionado, es un argumento para dejar de tratarlo como un problema resuelto. Algunos investigadores ya proponen aprovechar ese calor residual, en lugar de tirarlo a la calle: redirigirlo, por ejemplo, para calentar el agua doméstica, de forma que lo que hoy es un residuo térmico que empeora el problema se convierta en energía reutilizada.
Al final, el Foco Urbano de Calor es un espejo bastante honesto de cómo afrontamos los problemas : respondemos al síntoma (el calor que sentimos) con una solución individual (mi aire acondicionado) que agrava la causa colectiva (el calor de todos). Y la pregunta que deja abierta el artículo no es si debemos dejar de enfriarnos, sino si podemos aprender a hacerlo sin que el remedio alimente la enfermedad. Somos o nos hemos vuelto muy delicados, esa es la verdad 😒 Queda respondido por parte de este "pringao" la defensa del BANtilador de toda la vida 🙂

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