LA FRECUENCIA TERAPÉUTICA DE 128 HZ: La boca del León hecha diapasón

Mi prima MªCarme, gran bailador, me hablaba ayer de lo bien que le iban las sesiones con el diapasón de 128 Hz para su castigadas (con gusto) rodillas. En su día, también yo utilicé esta frecuencia en el campo de la radiónica para pulsar intenciones en relación a asuntos musculares y de dolores neurálgicos. Hay mucho material sobre este tema si estáis interesados o a lo mejor ya lo conocíais. Aquí, para variar, para aportar algo distinto a lo que encontraréis por ahí, haré, intentaré hacer, un "totum revolutum" entre la aritmética simbólica, la correspondencia esotérica y, aparte, la afirmación terapéutica.
🔷 El 128 desde el TaroT como XII + VIII, cuestión de suspensión y equilibrio: Para empezar a recaredar tenemos que  128 → 12 + 8 → XII + VIII. Nos sale el XII — El Colgado: suspensión, pausa, inversión de la perspectiva, entrega, detención del movimiento habitual; y el VIII — La Justicia: que aquí aparece además la idea de equilibrio y compensación. En otros sistemas, el VIII es La Fuerza, que también encajaría con nuestra interpretación. Por tanto, podemos formularlo como: el 12 suspendido en el 8; la suspensión se vuelve equilibrada. El Colgado representa una interrupción del patrón ordinario. No lucha contra la tensión: deja de actuar desde ella. El VIII introduce la idea de una fuerza que se regula, se pesa o se domina. Y aquí ya nos aparece una lectura interesante del diapasón: no sería simbólicamente una fuerza que combate el dolor, sino una oscilación estable que introduce otro patrón de equilibrio, precisamente como operan las maquinas MO-RA que vimos tiempo atrás. Así, la primera cutre-fórmula podría ser: 128 → 12/8 → suspensión + equilibrio → interrupción del patrón de tensión.
🔷 128 = 4 × 32 o  la totalidad organizada: Efectivamente, tenemos que 128 = 4 × 32  y 32 = 10 + 22, donde:10 = las diez sefirot y 22 = las veintidós letras/caminos de la tradición cabalística, 10 + 22 = 32 = la totalidad del Árbol de la Vida entendida como 10 sefirot + 22 senderos. Expresado como128 = 4 × (10 + 22), esto permite leer el 4 como principio de manifestación, estructura y estabilidad: los cuatro elementos, las cuatro direcciones, los cuatro mundos, etc...  La imagen sería: 32 = totalidad estructural × 4 = estabilización/manifestación. La totalidad de los 32 elementos se encuentra (dado el caso fisiológico) contenida en una estructura cuaternaria. Aquí ya no estamos hablando solamente de “equilibrio”, sino de ORdenamiento de la totalidad.
🔷  128 = 2⁷ La dualidad (2) como potencia "MÁGica" (7=6+1 🔯): Esto permite añadir otro nivel simbólico: la octava. En música, duplicar una frecuencia produce una octava:128 → 256 → 512... Por tanto, el 128 pertenece a una familia de duplicaciones , donde el 2 representa polaridad, dualidad y relación, mientras que la octava representa una repetición del mismo principio en otro nivel, en este caso concreto el 7º 🔯 .Aquí no cambia necesariamente el principio, cambia el nivel en el que se manifiesta.
🔷 El 128  como tres números → 1 → 2 → 8 : Tenemos al 1 — La Unidad que es el principio indiviso, el origen, aquello que todavía no se ha separado. Es el punto, la fuente, el principio único; El 2 — La Dualidad, la unidad se polariza: aparece el uno frente al otro, el positivo y el negativo, emisión y recepción, masculino y femenino, conciencia e instinto. En el diapasón, son precisamente las dos ramas; Finalmente el 8 como recirculación / resonancia y aquí amigos está lo más interesante: el 8 puede representarse como ∞, es decir, como un movimiento que no termina en uno de los polos, sino que circula entre ellos. Pero el 8 no sería simplemente el infinito colocado después del 2. Es lo que permite que la dualidad no se convierta en ruptura o choque. El 8 es clave aquí, o la ckave 🔑, lo es como puente entre los dos polos y esto conecta perfectamente con el diapasón. Tenemos:rama A ←→ rama B. Si las dos ramas fueran absolutamente independientes, tendríamos simplemente dualidad, pero no, están unidas por una base común y oscilan conjuntamente.La vibración establece un circuito: A → B → A → B → A... Eso es justamente la idea de recirculación ♾️. El 1 se divide en 2; el 8 impide que los 2 queden separados, convirtiendo la polaridad en un circuito de resonancia. Vemos : Unidad → Diferenciación → Reintegración dinámica.  Y aquí si nos vamos a La Fuerza XI esto adquiere muchísimo sentido porque la mujer y el león son justamente esos dos polos.La mujer no elimina al león; El león no elimina a la mujer. Hay una tercera realidad que surge de su relación: la fuerza integrada. Por eso el XI puede funcionar excepcionalment como culminación: La unidad se polariza; la polaridad vibra; la vibración recircula; y la fuerza se integra. A su vez tenemos unidad (1) , dualidad (2) e infinito (8~♾️).
🔷 El 128 como suma o totalidad 1+2+8=XI 🦁💪👸🏻 EL DIAPASÓN COMO BOCA DEL LEÓN ( 🔴 PUNTO CLAVE 🔑) : Pues sí, por último, bajo mi punto de vista, aquí estaría la clave y es que el diapasón no representa solamente “dos líneas” (II ~ =) : representa una dualidad que nace de una unidad y que entra en resonancia. Y eso encaja extraordinariamente bien con la escena de La Force del Tarot de Marsella. En la carta que todos conocemos, la mujer no mata al león: abre/¿o cierra? su boca. Eso es fundamental. El león representa una fuerza primordial, instintiva, corporal, potencialmente desbordante. Pero la figura femenina no la destruye ni la encadena: la contiene mediante una acción precisa. Si miramos la boca del león simbólicamente, aparece una imagen de: dos mandíbulas → una abertura → un espacio intermedio. Y ahí es donde puedes introducir el diapasón porque este posee: dos brazos → una abertura → un cuerpo común.. Por tanto: La boca del león y el diapasón pueden leerse como dos manifestaciones de una misma estructura simbólica: una unidad que se abre en dos fuerzas y mantiene entre ellas un espacio de tensión. Ese espacio central es muy importante: 🔴 no es vacío, es potencial de resonancia 🔴 Y es que el diapasón no elimina la dualidad: la hace resonar. Aquí aparece una diferencia profunda respecto a una interpretación simplista de “equilibrio”. Las dos ramas del diapasón no están inmóviles. Precisamente porque están separadas y unidas al mismo tiempo, pueden vibrar. Tenemos entonces: El mango es la unidad; Las dos ramas son la polaridad ; La vibración es la relación entre ambas. Aplicado al Arcano XI: Mujer → león → fuerza regulada. Por eso podríamos formularlo: La Fuerza no es la ausencia de tensión; es la capacidad de convertir la tensión entre los opuestos en resonancia. Hay otra capa todavía más bella. El león tiene boca y la boca es el lugar de la voz, la palabra, laexpresión, la emisión. La mujer no “silencia” al león; regula la fuerza que produce el sonido, es decir,  La Fuerza transforma el rugido en vibración consciente/con intención. Y aquí el diapasón aparece como un pequeño emblema de esa operación. Podemos ver a la mujer y el león como los dos polos del diapasón, llevar incluso la analogía a los personajes. El león representa: instinto, materia, impulso, deseo, fuerza vital, animalidad, energía no domesticada ;  La mujer en cambio representa: conciencia, precisión, voluntad, inteligencia, regulación, presencia y capacidad de contener. Pero lo interesante es que ninguno existe plenamente sin el otro. Sin león, no hay fuerza que regular; Sin mujer, la fuerza carece de dirección. Por eso no sería "conciencia vence a instinto" sino "conciencia + instinto → fuerza integrada" y ahí, queridos amigos, aparece la resonancia. El detalle de las manos es extraordinariamente importante, observa cómo la mujer utiliza sus dos manos sobre la cabeza del león. Otra vez: 2 → 1.
Saludos di-apasionados 😉

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