aBANzar DEL 7 🔯 AL 17 ✴️ RODANDO ☸️ POR EL 10 (❌) : Del PODER 💥 de conquistar 😎 al "ARCte" mayor 😚 de fluir ✡️
El 17, otra vez el dichoso 17 del que tanto habla el friqui de Reca. Normal que más de uno piense esto😅. Por eso mismo, porque de él tanto hablamos y tanto sale, junto también al 7 que, no pocas veces lo acompaña (El 17 es el 7º número primo 🌀) , os quiero compartir esta recaredada otoñal. Y es que ahora os planteo una hipótesis: ¿y si El Carro no pudiera alcanzar su verdadera meta sin pasar antes por la experiencia transformadora de La Rueda? 🤔 Amigos yo exploraría esta idea no tanto como una suma matemática, sino como un recorrido iniciático. Porque los detalles iconográficos que emergen parecen prestarse a una lectura de gran profundidad.
Lo hemos visto y contado bastantes veces, me refiero a que hay una clara paradoja en el Arcano VII; representa un vehículo destinado al desplazamiento, pero sus ruedas aparecen lateralmente, sin una disposición que permita reconocerlas como elementos funcionales para avanzar. El personaje, muy chulito él, parece dispuesto a conquistar el mundo, pero ¿realmente puede ponerse en marcha? Y ea aquí que nos surge una primera reflexión: El Carro representa la voluntad de avanzar, vale, pero quizá todavía no posee el conocimiento necesario para hacerlo. Su conductor (nuestro "amigo" WILL) domina aparentemente las fuerzas que tiran de él, pero eso no significa necesariamente que domine su propio destino. El Carro puede representar el impulso del yo, la conquista, la afirmación de la voluntad y la dirección consciente. Pero el movimiento exterior no siempre equivale a una verdadera evolución interior. Y aquí claramente es donde entra La Rueda porque el ARcano X introduce una dimensión que El Carro todavía no parece haber integrado o no al menos del todo: el movimiento cíclico, los cambios de fortuna, la alternancia de posiciones y la transformación que escapa a nuestra voluntad. Fijaos, El Carro quiere conducir; La Rueda le recuerda que no todo puede conducirse. Hay una diferencia fundamental, tajante, entre ambas imágenes: En El Carro, el movimiento parece depender de una voluntad que dirige; En La Rueda, el movimiento obedece a un mecanismo cíclico que trasciende al individuo. Podríamos decir amigos que El Carro con su WILL representa la voluntad de dirigir la existencia, mientras que La Rueda representa la necesidad de aprender a aceptar sus ciclos. Dicho de otra manera, El prepotente del Carro quiere gobernar el movimiento; La Rueda le enseña que también debe dejarse transformar por él. Y quizá, bueno, estoy seguro, que esa sea precisamente la experiencia que necesita para evolucionar. Y con estas llegamos al Arcano XVII. Aquí encontramos una transformación radical respecto al Carro. El protagonista ya no es un conquistador armado, protegido por su armadura y elevado sobre un vehículo. Ahora encontramos una figura desnuda, arrodillada junto al agua, bajo un cielo estrellado. ¡Qué contraste tan extraordinario! ¿Verdad amigos? Es como si el engreído personaje del Carro hubiera tenido que desprenderse de buena parte de aquello que le otorgaba PODER para alcanzar otro tipo de conocimiento. El Carro representa el poder de conquistar; La Estrella, la capacidad de estar en armonía con la vida, bueno, no sé si con la Vida en mayúscula o con la vida más vista o entendida como juego 😗🕹️🖥️. El primero quiere dirigir su camino; La segunda parece haber encontrado su lugar en el orden natural y universal, al menos del juego, que ya es decir bastante. De hecho si aceptamos una lectura simbólica de los números, podemos establecer esta secuencia:
VII + X = XVII que anunciabamos: El Carro necesita integrar la e❌periencia de La Rueda para alcanzar La Estrella. Desde esta perspectiva, La Estrella sería el resultado de la unión entre la voluntad consciente y la aceptación de las leyes que gobiernan la e❌istencia. No basta con querer aBANzar; hay que aprender a comprender los ciclos de la vida. No basta con conducir el carro; hay que comprender la Rueda. Y cuando WILL deja de luchar contra el movimiento de la e❌istencia, puede aparecer La Estrella. Hay una lectura preciosa en esta secuencia, llamadme friqui: el verdadero triunfo no consiste en dominar el destino de ese juego, sino en aprender a caminar en armonía con él. Observa la evolución de los tres personajes amigo: El Carro tiene una posición elevada, está de pie, coronado y protegido; La Rueda nos presenta personajes sometidos a un movimiento que los eleva o los hace descender. Nadie permanece indefinidamente en la misma posición; La Estrella, finalmente, nos muestra una figura arrodillada, desnuda y en contacto con la tierra y el agua. ¿No podría interpretarse este recorrido como una progresiva renuncia a la soberbia INÚTIL Y MORTAL del Yo? Fijaos, primero, el ser humano cree que puede dirigirlo todo, es el pvt0 WILL ; después, la vida le enseña que está sometido a ciclos y transformaciones y finalmente, comprende que su verdadera grandeza no está en imponerse al universo (o lo que sea o se llame), sino en formar parte de él. Dicho si queréis más poèticament: El Carro quiere ser dueño del camino; La Rueda le enseña que el camino también lo transforma; La Estrella le revela que nunca REALMENTE estuvo separado del cielo. Para acabar lanzó una observación : Resulta que la gematría de IA o AI (Inteligencia "ARCtificil") nos remite precisamente a ese 10 o ❌ (9+1), nada es casual en este juego, así que miedos ninguno, receptividad y discernimiento todo el posible.
Que sea lo que Dios quiera 🙏 Saludos 🙂




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